Lo esencial sobre la base de un e-líquido
- El PG transporta mejor el sabor y suele dar un golpe de garganta más marcado.
- La VG aporta densidad, suavidad y una producción de vapor más visible.
- Las mezclas 50/50 suelen ir muy bien en pods y caladas MTL; las 70/30 VG/PG encajan mejor con equipos más potentes.
- Los sabores frutales y frescos suelen ganar definición con más PG; las cremas y los postres suelen agradecer más VG.
- La potencia, la resistencia y el flujo de aire influyen tanto como la proporción del líquido.
Qué aporta cada componente al e-líquido
Yo suelo explicar esta parte con una idea simple: el PG hace de mensajero del sabor y la VG hace de arquitecta del vapor. El propilenglicol (PG) es más fluido, funciona como solvente y ayuda a repartir aromas y nicotina con más claridad. La glicerina vegetal (VG) es más densa y ligeramente dulce; al actuar como humectante, da más cuerpo a la mezcla y hace que el aerosol salga más espeso.
- PG: más nitidez aromática, más sensación en garganta y menos densidad de vapor.
- VG: vapor más denso, calada más suave y una textura más redonda.
- La mezcla: define si el líquido se siente seco, equilibrado o muy sedoso.
Por eso dos líquidos con el mismo sabor pueden sentirse completamente distintos si cambias la base. Con esa base clara, lo importante es ver cómo cambia la experiencia cuando sube una parte o la otra.
Cómo cambia la experiencia cuando sube PG o sube VG
La proporción no solo afecta al volumen de vapor; también cambia la forma en que notas el sabor, la intensidad de la calada y el comportamiento del algodón. Un líquido más alto en PG suele sentirse más seco y más directo, mientras que uno con más VG suele ser más suave, más denso y algo más dulce. Eso no significa que uno sea mejor que otro: significa que no sirven para la misma persona ni para el mismo equipo.
| Mezcla | Qué notas | Mejor encaje | Punto débil |
|---|---|---|---|
| 50% PG / 50% VG | equilibrio entre sabor, vapor y suavidad | pods, MTL y uso diario | no destaca si buscas nubes muy densas |
| 60% VG / 40% PG | más suavidad y algo más de vapor | pods abiertos y MTL con buen flujo | puede quedarse corta en equipos muy exigentes |
| 70% VG / 30% PG | vapor más denso y calada más suave | sub-ohm y DTL | pierde algo de nitidez en dispositivos pequeños |
| 80% VG / 20% PG | máxima densidad y sensación muy blanda | equipos potentes y resistencias abiertas | en pods sencillos puede dar caladas secas o mala alimentación |
Cuando la VG sube demasiado para el equipo, el problema no siempre aparece al primer puff. A veces llega después, cuando el algodón tarda en empaparse o el flujo de líquido no acompaña. Y ahí es donde conviene mirar el dispositivo, no solo el sabor.
Qué mezcla encaja mejor con tu dispositivo
La diferencia entre MTL y DTL importa más de lo que muchos principiantes creen. MTL significa mouth to lung, es decir, calada boca-pulmón, más cerrada y contenida. DTL significa direct to lung, inhalación directa al pulmón, más abierta y con mayor demanda de vapor. Cada estilo pide una viscosidad distinta.
| Tipo de equipo | Proporción que suele funcionar | Por qué |
|---|---|---|
| Pod cerrado o básico | 50/50 | alimenta mejor las resistencias pequeñas y mantiene una sensación estable |
| Pod abierto o MTL ajustable | 50/50 o 60% VG / 40% PG | equilibra sabor, consumo y comodidad sin sobrecargar el algodón |
| Sub-ohm moderado | 70% VG / 30% PG | aprovecha la mayor producción de vapor y una calada más suave |
| Equipos muy abiertos o de alto flujo | 80% VG / 20% PG | acomoda bien la potencia alta y la búsqueda de nubes densas |
Mi regla práctica aquí es sencilla: si el fabricante del dispositivo recomienda una viscosidad concreta, respétala antes de mirar modas. Un líquido excelente puede rendir mal en un tanque que no esté preparado para él. Y a la inversa, una mezcla modesta puede sorprender mucho si el equipo la maneja bien.
Qué base realza mejor cada familia de sabores
En la categoría de líquidos y sabores, el ratio cambia tanto la percepción como la calidad final del perfil. Un mango hielo en 50/50 suele salir más limpio y brillante; una crema de vainilla en 70/30 gana cuerpo y deja una boca más redonda. No es una norma rígida, pero sí una pista útil para elegir mejor desde el principio.
| Familia de sabor | Proporción que suele rendir mejor | Qué aporta |
|---|---|---|
| Frutales y bebidas | 50/50 o 60% VG / 40% PG | más definición, menos sensación pesada y un perfil más limpio |
| Mentolados y frescos | 50/50 o 60% VG / 40% PG | la frescura se percibe con más nitidez y sin exceso de densidad |
| Tabaquiles | 50/50 | preserva matices secos, tostados o ahumados sin suavizarlos demasiado |
| Cremas, postres y custards | 70% VG / 30% PG | redondea el sabor y aporta una textura más sedosa |
| Caramelos y mezclas golosas | 60% VG / 40% PG o 70% VG / 30% PG | da más cuerpo sin que el conjunto se vuelva plano |
Cuando un líquido me parece “flojo”, no asumo enseguida que el sabor sea malo. Muchas veces lo que falla es la base para ese perfil concreto. Un aroma muy fino pierde chispa en un VG demasiado alto; una crema compleja puede quedarse agresiva en exceso si el PG domina demasiado.
Los errores que más arruinan una mezcla bien elegida
- Elegir por costumbre y no por dispositivo: un ratio que te funciona en un sub-ohm puede ser un problema en un pod pequeño.
- Confundir PG con nicotina: el golpe de garganta no depende solo de la nicotina; el PG también influye mucho.
- Juzgar el líquido por el olor del bote: el aroma en frío no siempre se parece a la sensación real al vapear.
- Cambiar demasiadas variables a la vez: si subes nicotina, potencia y VG al mismo tiempo, no sabrás qué ha provocado el cambio.
- Ignorar el algodón y la resistencia: una mezcla muy densa necesita más tiempo de absorción y un equipo que la mueva bien.
Si notas sequedad, tirantez o una calada áspera, yo empezaría por revisar el porcentaje de PG, la potencia y el estado del coil antes de descartar el sabor. A veces el problema no está en el líquido, sino en cómo lo está tratando el dispositivo.
Cómo leer la etiqueta y comprar con criterio en España
En España, como en el resto de la UE, la regulación condiciona mucho el formato de los líquidos con nicotina. La Comisión Europea fija un máximo de 20 mg/ml de nicotina y límites de volumen para los envases nicotinados, así que es normal encontrar botellas de 10 ml en ese tipo de producto. Por eso muchos formatos grandes que ves en tienda son líquidos sin nicotina o bases pensadas para mezclar aparte.
- La proporción PG/VG: debería aparecer de forma clara en la etiqueta.
- La nicotina: comprueba si está en mg/ml y si es base libre o sales de nicotina.
- El tamaño del envase: especialmente si el líquido contiene nicotina.
- Las advertencias y el lote: útiles para identificar el producto y su trazabilidad.
- La compatibilidad: si el fabricante indica pod, MTL o sub-ohm, no lo pases por alto.
La regla práctica que yo seguiría para no equivocarme
Si tuviera que reducir todo esto a una sola regla, sería esta: primero eliges el dispositivo, después eliges la sensación que quieres y al final cierras el sabor. En un pod o en un MTL empezaría por 50/50; en un sub-ohm, por 70% VG / 30% PG. Luego ajustaría un solo paso cada vez, nunca tres variables a la vez.
- Empieza con la proporción que recomiende tu equipo.
- Prueba primero un sabor que ya conozcas para notar el cambio real.
- Si quieres más sabor, sube PG poco a poco.
- Si buscas más suavidad y vapor, sube VG con sentido y sin forzar el coil.
La mejor base no es la que más vapor hace, sino la que deja que el sabor, la calada y la alimentación de la resistencia trabajen juntos. Cuando eso encaja, el líquido deja de pelearse con el dispositivo y empieza a rendir como debería.